La trasnochada que jugada!

El cuplé de O’Neill interpretado por Maxi Orta la rompió y la murga dio el gran batacazo.

“Una noche llegamos a un tablado popular en Las Acacias, estaba lleno de bote a bote, empezamos a caminar entre la gente y una barra de cuarenta personas empezaron a cantar, ‘dale campeón, dale campeón’. Muchos nos decían,‘están para ganar, están definiendo’ pero creo que eso fue increíble porque le dio una inyección a la murga. Quedamos erizados. Cómo lo cantaban, con cornetas, nunca nos había pasado algo así. Fue re emocionante.Te cuento y me erizo ahora”. Así hablaba Maxi Orta a pocas horas de que La Trasnochada realizara su última actuación en el Tea tro de Verano y se consagrara ganadora del Carnaval 2012.

Esa escena los hacía sentir triunfadores aún sin tener el premio. Con los resultados en mano lo re confirma:“Esperamos los fallos tranquilos con los nervios normales sabiendo que ya ganamos hace mucho tiempo con esta murga”.

La lluvia les complicó la vida dos veces en esta liguilla. Maxi bajó del escenario “sabiendo que la murga rompió todo, dejó el alma, se notó eso, lo transmitió. Ganar es como un cierre de tantos años de laburo, la apuesta de tantos amigos que podrían haber hecho la diferencia económica en otro lado y no les importó nada, hicieron su camino arrancando de cero”.

Hermanos arriba del escenario y en la vida. El grupo Teapudo haberse disuelto porque todos los años pagaron para salir, perdieron plata. Pero escucharon esas voces que les decían, muchachos, no se desarmen, tienen futuro, ya se va a dar’.Y se dio. El año pasado pudieron haber repartido el dinero del quinto puesto entre todos pero optaron por invertirlo en el nuevo espectáculo: “La urga gastó una fortuna en vestuario y todo eso es parte de apostar, jugártela”.

Maxi fue papá 72 horas antes de la liguilla. Tiago trajo más que un pan abajo del brazo. La primera imagen cuando escuchó los fallos fue su mujer y el recién nacido en su casa. “Ella me banca mucho, no es carnavalera, aprendió a quererme así como soy yo, fanático”. La siguiente foto que se le pasó por la mente fue su padre, el “Tucho” Orta (fundador de parodistas Los Gaby’s): “Gracias a él también soy carnavalero porque seguí a su conjunto desde que nací y eso influye”. Un borracho en Carnaval se hizo millones de veces, pensó Maxi.Al principio no le convencía: “No me gusta caer en cosas que están muy hechas pero el personaje gustó tanto que la verdad no lo esperaba”.

Hizo rendir tanto a Fabián O’Neill y su memorable frase ‘¿Qué va a ser puto Forlán?’ que se convirtió en el personaje que más satisfacciones le trajo. “Nunca me había pasado algo así. Sabía que podía gustar, que iba a hacer reír pero no tanto como pasó. La gente se encariñó con el personaje, lo esperaba en los tablados, me pedían fotos”. Más allá del ego personal, la murga está siempre primero: “La pongo siempre por delante. Quiero que gane la murga, a mí que ni me nombren. Que haya pegado tanto O’Neill y me haya podido destacar es mérito de la murga por la fuerza que le pone a ese cuplé. Lo que hago yo está bueno pero la murga le pone un apoyo atrás que si no estuviera, se caería, sería un buen personaje y nada más”.

Sentado en el living de su casa, a horas de la última actuación, Maxi Orta habló con Sábado Show. Sabía que La Trasnochada peleaba entre las tres mejores de su categoría pero los rumores del pedregullo daban como ganadora a Curtidores de Hongos. Había que esperar.

ADN. Abuelo, padre y tíos carnavaleros. A los seis meses le confeccionaron su primer traje de Carnaval y se transformó en la mascota de Los Gaby’s.A los cinco años cantaba y bailaba arriba en los tablados.“Me acuerdo que el Pichu me ponía una remera de Francia y un short que me quedaba gigante, me lo ataban por todos lados, me levantaban y me hacían decir alguna mala palabra porque era chiquito y la gente se moría de risa”.

Estuvo en todas las canchas: arriba del escenario con los Gaby’s, como espectador (fue abonado del ‘93 al ‘98 y “era el peor, mataba a todo el mundo”) y formó sus conjuntos. “Soy un enfermo del Carnaval. Llego de hacer tablado a las cuatro de la mañana y me pongo a ver la etapa que dejé grabando. Estamos en agosto y seguimos discutiendo de los fallos, el jurados, los conjuntos. Es de lo que más hablo”.

EQUIPO. Salen del Club Fraternidad y no es casualidad. “La gran base de la murga somos un grupo de amigos que nos conocimos en el Carnavalde las Promesas (Los Buby’s Bis). Vivimos toda la adolescencia juntos. No es una murga que se junta para Carnaval, es un grupo de amigos de todo el año, no pasamos más de una semana sin vernos: hacemos asados, jugamos al fútbol, hablamos de Carnaval”.

Maxi está convencido de que ese vínculo tan fuerte fue clave en el triunfo: “El grupo humano es el potencial más grande que tenemos. Eso se transmite y la gente sabe cuando es genuino y no a la fuerza, inventado, sino de corazón.

La murga tiene algo que es único: deja el alma en todos los escenarios”. Cada semana de Turismo los encuentra en Floripa. Algunos van siempre, otros aflojan por trabajo pero la barra es siempre grande. Allá en Brasil nació La Trasnochada (2003).

“Nos quedamos una noche de cantarola, con guitarras, nos había colgado el encuentro de Murga Joven y dijimos,‘bo, vamos a armar una murga a ver cómo nos va’.Ya habíamos sacado un conjunto de parodistas Los Gurrumines y antes yo había salido en Zíngaros, otros en Nazarenos, Momosapiens. Creo que en toda la semana habré dormido un día, siempre estábamos trasnochando y quedó el nombre”.

Salieron en Murga Joven en 2007 y 2008. Después llegó el Carnaval mayor y no pararon. Les tocó pagar derecho de piso.“El primer año fue difícil. Se nos puso algún palo en la rueda, como que nos quisieran decir, ‘bo muchachos, salgan en parodistas y no jodan más’. Nos revolcaron, salimos 19 en el concurso.

Fuimos encontrando el camino pero no es fácil. Creo que la murga encontró la onda en 2010”. No lo viven como un trabajo pero al grupo le gustaría proyectar la murga como una empresa y poder vivir de eso. Aún antes del primer premio confiaban en ese crecimiento “porque La Trasnochada tiene una energía y una conexión que nunca vi en otro conjunto. No somos el conjunto que canta mejor ni que tiene las mejores voces, estamos lejos de eso. Somos un grupo de amigos que nos fuimos armando porque queríamos hacer esto. Salimos para ganar pero nunca vamos a dejar de lado a un compañero para traer un cantor”.

BATACAZO. Martín Souza le dio el pique para que imitara a Ana Olivera y le fue bárbaro. Entonces Maxi le pidió que pensara otro personaje para 2012. A Martín no se le ocurría nada. Un día Leonardo Pereyra (letrista y miembro de La Trasnochada) le dijo, ‘meté a O’Neill’. Empezó a ver los videos y se dio cuenta de que podía sacarle jugo. “Dije, ta, lo de la payadora lo va a hacer todo el mundo, entonces hacemos un contra festejo con un presupuesto más barato y metemos a O’Neill”. Maxi destrozó el guión primario: en cada ensayo le metía un pique, los amigos le tiraban puntas.Y cuando lo probó en el escena el público se fanatizó y se encariñó con O’Neill. Se convirtió en el punto de explosión del espectáculo: “Creo que es la única murga que tiene un pico de humor tan grande como ese. Funcionó en todos lados igual, desde el tablado más humilde hasta el Teatro de Verano”.

Estaba pensado para que apareciera tres minutos, después pasó a medir cinco y por último casi nueve. “Pegó mucho, la gente te dice, ‘sacá cualquier cosa y seguí metiendo a O’Neill’. Y vos no podés ir en contra de la gente. En un momento hasta metí un malambo en un tablado.

Es un cuplé que nunca fue igual de un tablado al otro, ha variado tanto, tanto. Si lo ves un día, al siguiente, cinco días después parece un cuplé diferente. Tengo que respetar el guión porque lo dice el reglamento pero nunca me limité porque el personaje me lo permite. No está bueno que esté estructurado porque el tipo no es así.

Él es re contra desfachatado, bohemio y es lo que intenté reflejar”. Le gustaba como jugador, lo conocía pero no demasiado. Se preocupó por buscar notas, ver videos y hablar con gente que lo conocía para construir el personaje. “A mi señora la dejé loca porque la taladré buscando la voz”. Y la encontró al punto de que se pone a contar una anécdota de O’Neill y le sale el tonito naturalmente. Después de 80 actuaciones está mimetizado. Un día en un ensayo “empecé a joder y dije, ‘¿qué va a ser puto Forlán?’Y quedó. El personaje logra que no quede ordinario sino gracioso”.

O’Neill no los fue a ver nunca al tablado ni al Teatro de Verano pero se enteró y una vez en M24 los cruzaron al aire, le pusieron una grabación del espectáculo y le encantó. “Me decía, ‘seguí haciéndolo, hijo e’ puta. Lo hacé igualito’. Tiempo después, Maxi se enteró por una conocida en común que el ex jugador de Nacional había visto la actuación completa y la única crítica que hizo fue: “No podés tener la damajuana vacía

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